El origen de la educación ambiental

El artículo del portal Scientific Electronic Library Online, resalta que el término “educación ambiental” comenzó a utilizarse a finales de la década de los 60 y principios de los 70, en el año 1972 durante la “Conferencia sobre el Medio Humano”, que se llevó a cabo en Estocolmo, Suecia, donde se estableció que “es indispensable una educación en labores ambientales, que preste la debida atención al sector de la población menos privilegiado, para ensanchar las bases de una conducta inspirada en el sentido de la responsabilidad en cuanto a la protección y el mejoramiento del medio en toda su dimensión humana”.

En 1975, durante el “Seminario Internacional de Educación Ambiental” realizado en Belgrado, Yugoslavia, se definen las metas y principios de la educación ambiental. En la Carta de Belgrado (documento con las conclusiones del seminario, que en la actualidad es un requisito obligatorio para cualquier programa de educación ambiental) se comprende el término como una herramienta para la formación de una nueva ética universal.

En 1977 se realizó la “Conferencia Intergubernamental sobre Educación Relativa al Medio Ambiente”, en Tbilisi, Georgia (antiguamente Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas),  donde se acordó la incorporación de la educación ambiental a los sistemas educativos.

Diez años después, en 1987, se llevó a cabo el “Congreso Internacional de Educación y Formación sobre Medio Ambiente”, en Moscú, Rusia, en el que surgió la propuesta de una estrategia internacional para la acción en el campo de la educación ambiental para la década de los 90.

En el año 92 se realizaron dos eventos importantes para la formación y enriquecimiento del concepto Educación Ambiental, la “Cumbre de la Tierra”, en Río de Janeiro, Brasil, y el “Congreso Iberoamericano de Educación Ambiental”, en Guadalajara, México. En el primero se establecieron tareas a realizar en el siglo XXI para contribuir con la sustentabilidad y en el segundo se establece el carácter político de la educación ambiental para poder alcanzar la transformación de la sociedad en una  sustentable.

Cinco años más tarde (1997) se desarrolla la “Conferencia Internacional sobre Medio Ambiente y Sociedad: Educación y Sensibilización para la Sostenibilidad Tesalónica”, en Grecia, con el fin de establecer los tres pilares de la sostenibilidad: ambiente, economía y sociedad.

Durante la “Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible”, celebrada en 2002 en Johannesburgo, se expuso que “La educación para la sostenibilidad surge como un concepto dinámico que abarca una nueva visión de la educación que busca autorizar a las personas de todas las edades para asumir la responsabilidad para crear un futuro sostenible”, donde pasa de ser un concepto educacional a una acción necesaria en nuestra sociedad y vida diaria.

 

La educación ambiental, en su evolución, dejó de ser considerada sólo en términos ecológicos y de conservación, para convertirse en una herramienta integral de interrelación sociedad–naturaleza que desarrollará capacidades para que la sociedad pueda responder ante los cambios que se manifiestan en el mundo.